Reportajes




LAS ESCALERAS DE LA PLAYA
 


Siempre que se habla de la playa de cualquier lugar se adorna con fotos que recogen muchas instantáneas del mar, del azul cielo, de la arena blanca o negra con cubos y palas de todos esos niños que pasan el tiempo haciendo sus primeros castillitos de arena. 

No puede faltar una sombrilla con catorce debajo "apretujáos" unos sentados sobre sillas playeras que temblequean y otros sobre las neveras que llevan todo el condumio para pasar un buen día de playa. La cervecita, la tortilla de "papas", una fiambrera llenita hasta el borde de pimientos fritos, otra con una "priñaca" de tomates picáos con caballa y cebollita. Y en la orilla enterrá para que le de el fresco del agua una sandía de 14 kilos. 

Toallas y zapatillas "desperdigás" por todo los lados, flotadores de todos los colores que se mezclan con los de la otra familia de al lado que han llegado de Antequera. 

Así podríamos escribir muchas páginas, pero no, hoy no hablaremos de eso.  

Las escaleras forman parte del paseo, son las pequeñas arterias por la que los transeúntes suben y bajan, accediendo desde la carretera al paseo, y de este a la playa para estar un buen rato mirando el mar, pasear por delante de las tiendas o los restaurante viendo preparar esos espetos para ser degustados con un buen vino. Ellas forman parte de ese paisaje son importantes, y sin embargo son ignoradas. Cada una de ellas, siendo todas desiguales, son importantes y han estado presentes en el tiempo. 


Ver cada una de estas escaleras


El vocero