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JUGARRETAS DE LA MENTE
 

Escribo esto para contar, lo que con éste medio se ha convertido en esa necesidad de comentar y compartir algo que te sorprende o te ocurre.

Iba para para comprar limones, ya que se me olvidaron esta mañana, era el segundo viaje a mi punto diario y que forma una de las tareas diarias Mercadona.

Iba pensando que siempre se me olvida algo, miraba algunas azoteas que sobre un pequeño mastil ondeabana banderas de España y llegaba a la conclusion que con todo esto del independentismo se habíia producido un rechazo a la vez que originaba que la gente hubiese perdido esa sensación de pudor o que te tachen de loco por colgar la bandera de tu país.

Pensaba sobre todo esto, sobre cosas que se habían dicho en un sentido y otro en estos días, y comparaba España con una gran famiia, formada por abuelos padres, tíos, hermanos, primos. Una familia que por condición la formaban personas de todas las leches , y siempre hay unos mejores, otros peores, otros simplemente distintos, por supuesto bajo el punto de vista del otro. Por haber puede haber hasta alguno que va un poco desvariáo de camino, lo que decimos malas juntas, habrá tensiones, malos momentos de esos en los que no hay comunicación, pero todos saben que el otro está allí, y vayan las cosas como vayan, hayan o no disputas y diferencias, cuando llega el momento, la familia es la familia, se une como una piña, se olvidan roces y forman una coraza contra todos y no se permite que nadie insulte o descalifique a un Martinez cualquiera, no se aceptan insultos contra ningunode nadie de fuera, aunque los insultos se hayan cruzado antes entre ellos.

Venía pensando esto y mirando la bandera y no se porqué, y a esto viene todo el cuento empecé a cantar muy bajito:

A España ofrecida,
tengo muerte y vida
como quien la juega
en un lance de gloria y honor
la aurora me lleva
como un nuevo amor.

No sabía porqué había fluido ni me acordaba a qué canción pertenecía, empecé a tatarear, a buscar tonos y ya iba por Mercadona y con mis limones por los pasillos y con paso marcial.

La mente es increible se te olvidan los limones por la mañana, no recuerdas en donde dejaste el teléfono, y de pronto tatareas una canción que aprendiste en 1973 y que terminaba diciendo:

escribid sobre el viento la hazaña,
la gloria infinita de ser español.

........joder ya me he dejado los limones en la caja........

M. Cruz



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