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EL ETERNO DILEMA
 

¿De quién es el acta? ¿De la persona o del partido?.

A la persona se le conoce en el transcurso de los años, se sabe su trayectoria profesional, sus cualidades y todos sus defectos, sus alardes y como no, de qué pie "cojea". Tendrá personas que lo valorarán por cómo es, y otros lo ignorarán porque nunca ha sido santo de su devoción o no lo ha considerado un objetivo a seguir o reflejarse en él.

El caso es que la persona, en algunos casos el eterno "CANDIDATO", busca una salida en la política y se embarca en vender un proyecto. Un proyecto novedoso que crea expectación en las personas, a la vez que despierta esperanza y fe para poder cambiar un poco la vida injusta que nos ha tocado vivir, y con la que sólo viven bien unos pocos, los elegidos.

Por tanto, las personas que se unen al proyecto no lo hacen por quién se erige en líder o quiere coordinar este nuevo movimiento ciudadano y al que ya conocen bien, sino que se adhieren al programa, a su ideario, a sus palabras escritas, a sus compromisos de futuro, a sus objetivos.

Qué ocurre cuando el que se autonombró de alguna manera maquiavélica coordinador negocia en su propio favor desoyendo las instrucciones de partido, y no respetando a todas esas personas cuyos votos lo elevaron a la altura de concejal para implementar unos objetivos que ya fueron previamente marcados. ¿De quién es el acta? ¿De la persona o del partido?.

De momento, el acta se la lleva debajo del brazo la persona a la que el partido expulsa por dos veces por no ceñirse a las directrices que le marca, un acta que le produce un reembolso que jamás en su vida cobró tan fácil y tan continuamente sin desvelos ni desasosiego por no poder llegar a fin de mes, a costa de todos los que pagamos impuestos y que nos la vemos y nos las deseamos para sobrevivir dignamente. La gordura de la felicidad se asoma y ya no lo deja.

Un acta de un NO ASCRITO dura lo que dura el periodo de gobernabilidad, hasta unas nuevas elecciones, y un NO ADSCRITO no puede presentarse como tal, ya que no es de ningún partido y el ideario es sólo el de sus propios intereses, por tanto, tiene que mover las posaderas y aposentarlas en un nuevo proyecto, otro proyecto que no deja de ser más de lo mismo si no cumple ni se lleva a rajatabla.

El proceso vuelve a repetirse: meter la cabeza, utilizar las mismas estrategias moviendo a sus huestes agraciadas para encandilar al de arriba que no es de aquí y no lo conoce y le puede vender la moto, no sólo sin gasolina, sino sin ruedas, sin sillín y sin manillar que lleve al nuevo partido a alguna parte, y lo que es peor, sin que valoren, el quién, cómo y cuándo.

Ya se mueve el partido, ya se posicionan vendiendo ideales, ya están colocados los suyos, lección aprendida de antemano para conseguir lo proyectado, estar colocados, sin dejar entrar primero a nadie más y poder valorar después quiénes están más preparados para llevarlo por el buen camino, quien tiene más tirón, experiencia y conocimientos...... pero eso qué importa, primero hay que cerrar las puertas para que no se cuele ninguno que no sea afín al clan, luego hablaremos de "política" y de los objetivos para mejorar las condiciones del pueblo.

Una vez más ¿De quién es el acta? ¿De la persona o del partido?. Contigo ni a la esquina.

M. Cruz



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